jueves, 8 de octubre de 2009

HOY ME HE MONTADO EN LA MAQUINA DEL TIEMPO


Hoy como otros dias desde hace semana y media, me he montado en el metro de vuelta a casa. A estas horas de la tarde hay muchas personas que vuelven a casa del trabajo y otras entran en horarios de tarde. Algunas estan recien arregladas y sus aromas todavia huelen frescos. Otras se dejan caer sobre la ventana y pierden su mirada atraves del cristal mirando a los demas pasageros del vagon. Algunos consigen dormir y otros aunque lo parecen solamente despejan su mente de otras miradas conocidas.

Vuelvo del hospital y el tiempo alli se detiene o mas bien el resto del mundo deja de tener el mismo sentido que antes de entrar en el.
Y,una vez mas, me ha ocurrido ... La primera vez fue hace aproximadamente once años. Mi amatxu se operaba y mientras la anestesiaban en la mesa de operaciones me sucedio algo asi como un viaje hacia delante o hacia atras . No se como seria la definicion correcta, si es que hay una manera de denominarlo.

Mi madre estaba en la sala de de recuperacion post-anestesia y yo a su derecha. Habiamos pasado lo mas duro y lo digo asi, porque apesar de que era ella la que se habia operado, verla anestesiada, con la quijada desencajada,el cuerpo inerte y con los ojos tapados por el esparadrapo, era muy fuerte para mi. Me esforzaba por ser positiva y recordar las graves e inesperadas reacciones a los anestesicos que le venian de atras, como si fuesen algo del pasado que habia superardo.

Primero respirar con la mayor calma posible,pensar que era por su bien, que todo saldria a su favor, era mi prioridad.Alli me necesitaba fuerte y segura mas que nunca.
Asi se lo habia demostrado antes de entrar al quirofano cuando la prepare para que se relajase y se sintiese acogida por la musica que durante las ultimas semanas habia preparado para ella con tanto cariño y amor.

Entonces ocurrio algo que no me habia pasado nunca. Se invirtieron los papeles y aquella persona que estaba en la cama con los auriculares puestos,con los cables que informaban de sus constantes vitales,rodeada de sonidos de otr@s pacientes, dejo de ser mi madre para convertirse en mi hija. No habia edad de ella mayor que la mia, no habia cara de niña en ella, sin embargo era como si la hubiese tenido en mi vientre y la hubiese sentido palpitar dentro de mi. Por un momento no entendia nada y pense que el stres emocional juega malas pasadas. Pero a mi ese sentimiento no me agobiaba ni me desestabilizaba. Lo acepte bien.

"¡Curioso sentimiento que me ayuda a cuidar de ella mejor!" pense.
Mientras yo sentia esa mezcla de ideas y de almas mezcladas,mi madre despertaba placidamente de su trance, preguntando cosas a medio camino entre la realidad y el sueño,incluso reclamando datos clinicos sobre los monitores que nos mantenian informad@s sobre su estado.Y siempre siendo consciente de lo que la musica le estaba haciendo sentir en su mente y en su cuerpo.
El corazon comenzo a latir ritmicamente,la tension se regularizo, la anestesia fue eliminada rapidamente y el color de la piel era tan natural que no parecia que hubiese sido operada hacia escasa hora.

Sucedieron mas dias y, aunque el sentimiento de haber cruzado la barrera intergeneracional aparecio mas veces, no lo hizo con la intensidad de aquellos primeros momentos de peligro.


Ahora le ha tocado a mi padre y ha sido como si se hubiese convertido en mi hijo.
He dormido en mi cama , por primera vez despues de una semana y al cerrar los ojos me parecia que estaba en la butaca a la izquierda de el y que al abrir los ojos le miraba y velaba su sueño, sus necesidades.
¡Que extraña sensacion! si no los he parido yo........

Mientras soy consciente de estos pensamientos levanto la vista de nuevo hacia las personas que viajan en mi mismo vagon y ocurre algo inesplicable para mi. De repente y sin mas la chica que me parecia mirar se transforma inmediatamente en una señora mayor. La veo con arrugas. Podria decir que tiene veinte años mas, le calculo que unos sesenta y cuatro y no me mira ya.Puedo observar como le ha cambiado la expresividad de los ojos, las orbitas de sus ojos se han hundido ligeramente y tiene un color mas oscuro y opaco de tez. Se ha cambiado el color de pelo,ahora lo lleva mas claro, pero hace tiempo que ha debido de dejarse de dar los reflejos del pelo; puedo ver como ya su pelo es totalmente canoso , aunque se tiñiese de rubia hace ya algunos meses. Si, evidentemente lo tiene mas seco que antes. Tiene el corte mas descuidado porque sus puntas no se ven alineadas y con ese ligero encorbamiento de espaldas y los hombros echados hacia delante todavia parece mas mayor.
Creo que es una mujer fuerte a la que la vida le ha dado muchas situaciones que la han hecho hacerles frente.Me parece cariñosa y no sonrie ni se acicala el pelo.....


Hay una chica jovencita que no tien ni dieciocho años y ya he visto como va con sus dos niños gemelos. Me parece que tiene como treinta y cinco o treinta y siete años, mas o menos. Ha engordado algo en este tiempo, pero es que estaba muy delgadada. Incluso sus formas mas redondeadas le favorecen y le hacen parecer mas femenina. Esta agobiada, suda ligeramente y el aire acondicionado desde luego no esta bajo. Uno de ellos tiene fiebre y los tiene que dejar a los dos en casa de su madre. Sabe que entra a trabajar y que hasta las diez de la noche no sale. Luego a esas horas volver a por ellos y subirse de nuevo al tren para llevarlos de vuelta. Uno de los dos sino son los dos se quedan dormidos cuando vuelven de casa de su amama. Y a ella le da tanta pena tener que despertarlos... Pero se resigna pensando que tiene suerte de tener un trabajo y a su madre que los acoge, aunque no pueda quedarse con ellos porque se levanta a las seis para limpiar portales.

+Amama=abuela

Ese chabal preadolescente que se sujeta a la barra de enfrente a la puerta es inteligente, buen chico. Ha estudiado mucho y es que no cabe duda de que ha conseguido obtener la plaza titular de profesor universitario con lo joven que es por sus grandes esfuerzos y afan de superacion.
¡Lo que le hubiese gustado a su ama haberlo visto ahora!
No sabe el que va a perder a su madre dentro de muy poco tiempo...
¡Que duro resulta esto!no se porque tengo que verlo.
y asi , sin darme cuenta me paseo por las miradas, la ropa, los gestos corporales de quienes me acompañan y me fijo en la estaciones que vamos dejando atras.

Me doy cuenta de que me he fijado en mi regazo y llevo una falda mas ancha de las que llevo ahora, color blanco con estampados...¡ni me la hubiese comprado dentro de veinte años!.
Entonces me doy cuenta de que puedo ser yo y automaticamente no quiero mirarme en el cristal, ni me miro las manos, ni el color del bolso...¿es posible que alguien me lo lleve?. No acierto a verlo porque mis brazos descansan a ambos lados del cuerpo. Parezco tranquila, pero por si acaso no quiero saber que amargos trances he pasado , que seres queridos me han abandonado, en que momento de mi vida me encuentro. ¿Sera bueno, sera malo?. Por si acaso no voy a indagarlo.

Me siento erguiendome mas en el respaldo y me esfuerzo en volver a ver a la mujer del principio, a la chica delgada, al preadolescente relajado, en las estaciones que me faltan para llegar a mi destino y pienso en lo duro de estos dias, en comer que estoy bajo los efectos de un metafisico ayuno y ¿en que maquina del tiempo me he montado?.

*Amatxu= madrecita
*Ama=madre

3 comentarios:

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Estremecedor viaje, Alosia.
En el hospital en el tren, como un recorrido metafísico, ves a las personas en su futuro, pero lo inventas fructífero, trabajado, humano. Esa sensación extraña de ponerse en el lugar de otro, me ha pasado. Los que escribimos trazamos vidas e inventamos, a veces a partir de nuestras personas cercanas, otras de gente desconocida. Regresa de ese viaje o quédate un poco más para narrar estas sugerentes historias, brujita.
Bsito, que tenga una buena semana, natalí.

mar dijo...

Me has dejado de piedra sobre todo con esa falda blanca con motivos floreados, ¡hay que saber más sobre ella!.
Ahora en serio, me alegro de que tu aita esté mucho mejor y todo vaya volviendo a su cauce.
El resto del texto es para meditarlo a fondo, de momento me deja con la duda de si debo coger el metro contigo o mejor vamos cada una en un vagón, es que no estoy muy segura de querer que me veas dentro de unos años.
Musus
Mar

Alosia dijo...

Gracias, Natali, por sacar un rato y visitarme. Gracias por tus animos y si, me quedo, por supuesto. aunque tarde aveces en dar señales.

Mar,casi mejor vamos juntas, comprobamos lo que ves tu y ponemos en comun lo vivido. No se , pero seguro que tambien nos reimos. Gracias amiga.